B I E N V E N I D OS

A ESTA PÁGINA DEL GRUPO DANZONEROS DE LOS LIRIOS DE CUAUTITLAN IZCALLI
EN DONDE ENCONTRARÁN TODO ACERCA DE NUESTRA ACTIVIDAD
Formamos un entusiasta grupo interesado en aprender todo acerca del Danzón
Por lo que nos reunimos todos los Martes de las 9:30 a las 11:00 horas en el
Kiosco del Parque del Espejo de los Lirios de Cuautitlán Izcalli, Estado de México
Bajo la dirección del Prof. Juan Sánchez
...V I S I T A N O S...

El Danzón en México
México, que ha dado albergue a múltiples personajes y expresiones artísticas y culturales, ha hecho suyo uno de los ritmos que alcanzó gran arraigo popular en nuestro país, el DANZÓN, digno ejemplo de versatilidad melódica y sentimiento interpretativo.
Su origen se remonta a la contradanza francesa, consistente en un ritmo de cuatro tiempos de movimiento vivo, la cual encuentra en las Antillas las condiciones propias para su enriquecimiento musical, que le confiere una majestuosidad rítmica, expresada en el primer danzón conocido en el mundo: ‘Las Alturas de Simpson’, del compositor cubano Miguel Faílde. En México el danzón alcanza su esplendor definitivo que lo ubica como uno de los ritmos más populares …”
El investigador musical mexicano, Pancho Cataneo, habla así del danzón: “Su Majestad el danzón, nos atrevemos a llamar así a este género, baile de salón cubano, y después, con el correr de los años, por adopción, baile de salón por excelencia de México; es el más majestuoso, lo que le ha permitido resistir con dignidad el embate del tiempo —más de un siglo de vida— frente al arribo de otras modalidades bailables”.
Existen varias versiones del origen del danzón, pero la que creemos más lógica es la que cuenta que Miguel Faílde, al alargar la duración de las danzas, que eran cortas, y agregarle repeticiones a la introducción para que sirviera de descanso a los bailadores, dijo: “Esto no es una danza, es un danzón”… No sería exactamente así pero es absolutamente lógico que si Miguel Faílde tomó el modelo de contradanza existente y le redujo el tempo, para mejor entendimiento la velocidad del ritmo, la pieza quedó alargada, de ahí que se le dijera danzón a este tipo de danza.
En Cuba se bailaba la contradanza traída por los españoles al estilo de los salones en España, según investigaciones realizadas por la doctora Zoila Lapique, de la Biblioteca Nacional José Martí. Por lo tanto, nos inclinamos a estimar que en el Liceo de Matanzas, donde tocaba la orquesta de Faílde danzas, rigodones, minuets y otros géneros, las danzas o contradanzas como formas musicales eran de procedencia española.
Entrada del danzón en México
Hay algunas versiones sobre la llegada de nuestro danzón a México pero la que a nuestro juicio tiene mayores probabilidades de certeza es la que se refiere a las giras artísticas al hermano país de la compañía de Bufos Cubanos en el último cuarto del siglo XIX, con sus obras costumbristas de teatro, sus carachas y cantos diversos que incluían por lo menos uno o dos danzones. Recuérdese que desde 1879 ya se bailaban danzones en los salones sociales de Cuba, una vez que este género fue admitido en las sociedades de la aristocracia, la burguesía y la llamada clase media.
Veracruz y Yucatán son puertos de entrada del danzón a México, según otras versiones que no son del todo desechables, y tiene soporte por la cercanía a las costas cubanas y el intercambio que se realizaba entre esos estados y nuestro país. Músicos cubanos que tenían orquesta propia o formaban parte de otras, visitaron esos territorios y la capital y se conoce positivamente que uno de ellos fue el reputado compositor e instrumentista José Urfé, quien también trajo sus danzones a México a inicios del siglo XX. El danzón, pues, pasando por Yucatán, conquistó a la blanca Mérida y su estado y penetró después en Veracruz donde sentó sus reales. Esta es otra versión o manera de explicar la entrada del Danzón por Yucatán y Veracruz.
Desde los primeros años del siglo XX surgieron y proliferaron en el Distrito Federal (D.F.) salones de baile que sirvieron para bailar valses, tangos, blues y danzones. En 1905 surgió el primer salón verdaderamente danzonero, en el barrio de Indios Verdes, con el nombre de La quinta corona; meses más tarde surgió El mercado de las flores, al que visitaban casi exclusivamente las personas más humildes, pues los de la clase media eran criticados si allí iban a bailar. El salón tenía el nombre de Mercado Mignón.
Desarrollo de los salones de baile
El salón de La quinta real, situado en la Calzada de Guadalupe, era visitado por boxeadores además de un público variado; no boxeadores profesionales precisamente, sino púgiles de ocasión que eran bailadores de los barrios de Guerrero y Peralvillo, muy dispuestos a pelear, lo que duró muchos años. En la Plaza de Santos Degollado fue fundado otro salón, y allí surgieron los primeros concursos de baile de danzón que con el tiempo, en los principales salones, constituían el mejor y más popular evento. En 1908 surgió otro salón, la academia Metropolitana, donde surgieron mediante concursos los primeros campeones. Ese año se abrió en Indios Verdes el salón La quinta de los sabinos y al siguiente año el Lecumberri, el Cervantes, el Bucareli Hall y el Olimpia —llamado después Progreso— en los altos del teatro Díaz León. En 1910 el Alhambra, más tarde el Tivolito, luego el Azteca y así hasta alcanzar una buena cantidad de salones que muchos bailadores tenían como “las catedrales del danzón”.
En 1920 fue inaugurado el más importante de todos, el Salón México, formado por varios salones en el mismo edificio, nombrados Renacimiento, de los Espejos, Tianguis, el Maya y el Azteca. El México era conocido como “el marro” por los asiduos asistentes; sus bailes y sus concursos de distintos géneros, incluido el danzón, resultaban brillantes…
La historia de los salones Les trae seguramente Recuerdos a mucha gente Pues les revive ilusiones, Y añejas emociones De su juventud de ayer; Recordar es un placer Que al espíritu le damos Cuando lo que recordamos Más bello no puede ser.
Orquestas mexicanas
Entre las más antiguas sobresale la de don Luis Arcaraz, que procede del siglo XIX. Las orquestas mexicanas tocadoras de danzones son denominadas danzoneras. A partir de los años 30 del siglo XX se popularizaron en los bailes y en el disco importantes orquestas, entre las que se pueden mencionar La Banda de Sam, la del Chino Flores, hermanos Sánchez Rosado, Molina, Pasquel, Alfredo Castañeda y sus Cometas, entre otras. Por esta cantidad de orquestas danzoneras ya podemos imaginar cuántos bailes se celebraban en la capital mexicana y cuantos bailadores de danzones por esos años había. En 1940 se sumaron muchas más a las orquestas que ya existían, como La Clave de Oro, Cardona y su Danzonera, Miguel Ángel Serralde, Solistas de Agustín Lara, Casino de Monterrey, Marimba Chiapaneca, Toño Escobar y sus Locos, y otras.
El rey del danzón
Así era llamado un cubano: Consejo Valiente Roberts, conocido desde su niñez como Acerina. Muy joven llegó a México y se relacionó con Tiburcio Hernández, Babuco, otro cubano danzonero. Acerina entró por Yucatán, empezó cargando los instrumentos de una orquesta, aprendió a tocar los timbales, instrumento que lo acompañó por el resto de su vida en la capital mexicana. Juan de Dios Concha le dio oportunidad varias veces de tocar en su orquesta danzonera y pocos años después ya Acerina tenía orquesta propia, que se hizo muy popular y que dirigió hasta su deceso; pero siguió existiendo en los salones de baile del D.F
Otros músicos cubanos en México
Tomás Ponce Reyes vivió muchos años en México, tuvo orquesta danzonera y fue profesor de música, pero la mayor parte de su tiempo laboral la dedicó a componer danzones. Uno de sus más populares es el titulado “Salón México” que dedicó a esa famosa catedral del danzón de la capital. Juan Luis Cabrera, Juan Bruno Tarraza, y sobre todo Mariano Mercerón fueron muy respetados y muy populares por sus conocimientos y experiencia en el danzón. Por los años 40 del siglo XX Mercerón, santiaguero, tenía su orquesta cubana: Mariano Mercerón y sus muchachos Pimienta. Llegó a México y se quedó para siempre, fundó otra orquesta y en ella repopularizó su famoso danzón “Cuando canta el cornetín” dedicado a su instrumento.
Cuando Consejo Valiente hacía cantar el timbal convertía en festival el baile rápidamente. Cuando tocaba, la gente bailadora agradecía su entusiasmo, su alegría y ese ritmo retozón que le impregnaba al danzón y de sus manos salía. Hoy todos los bailadores recuerdan a don Mariano como un músico cubano bueno como los mejores. De espirituales valores por su personalidad, por su humana calidad, don Mariano Mercerón fiel amante del danzón pasó a la inmortalidad.
Los campeones de baile del danzón
En México se celebraron durante todo el siglo XX competencias o concursos de bailadores de danzones, y sus participantes tomaban muy en serio estos eventos. Los ganadores eran proclamados campeones y, al estilo del boxeo profesional, estos destronaban a los campeones anteriores que no podían mantener su triunfo. Se distinguieron, entre otros, el campeón permanente y profesor de baile Vicente Hernández Soriano, conocido como Alegría, con su compañera Lola Álvarez y luego con Ana María Aguilar. Otro gran campeón fue Enrique Romero Flores, no solo de danzón, sino también de tango, género que se bailó mucho en el país. Ganó la faja de campeón en el Salón Principal del D.F. en 1930.
Manuel Escarpín era el bailador más popular de la Casa del Artista y luego del salón Smyrna, donde alcanzó el campeonato en tango, danzón, fox trot y vals. Estos y otros personajes similares son recordados con cariño y añoranza por aquellas personas que los vieron bailar, y que junto a ellos también bailaban sus buenos danzones.
La enseñanza o el aprendizaje del baile de danzón en México
A diferencia de los cubanos, los bailadores mexicanos generalmente pasan por una escuela o academia donde aprenden a bailar correctamente el danzón. Si un bailador llega a un salón y sin tener el dominio necesario para este baile sale a la pista, corre el riesgo de ser el hazmerreír de la fiesta y sobre él llueven las críticas.
El círculo danzonero de Veracruz
Allá por el año 1997 una destacada promotora del baile de danzón de Veracruz, Natalia Pineda Burgos, conocida como Naty, fundó un círculo de amigos del danzón al estilo de los cubanos, con el nombre de Miguel Faílde Pérez, el creador del género.
El ritmo del danzón cubano vive en México
Cada sábado del año, cientos de parejas convergen en un sombreado parque de esta capital para enlazarse en el lento y gentil baile que se conoce ...

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